Bitácoras más allá del mar

Daniel Muñoz es un artista de intachable trayectoria. Podemos admirar sus obras en muchas partes del mundo, a través de los soportes más convencionales y a través, lógicamente, del muro.
En los últimos años, el cacereño natural de Moraleja, ha inclinado sus intenciones desde la parsimonia de lo directo, con el dibujo como procedimiento fetiche, sin desdeñar todas las posibilidades narrativas que, las direcciones del arte urbano, han acaecido en su trabajo.
Me alegra profundamente poder poner mis palabras al servicio de un artista que pone en manifiesto una profunda honestidad, tanto formal como conceptual, en los menesteres artísticos.

1. Llevo muchos años siguiendo tu trayectoria y, reconozco, que pocos autores han llegado a calarme de una manera tan fabulosa y coherente, no sólo desde el prisma personal -que atribuyo a tu buen carácter- si no también, por cómo tus referencias suponen un indicio de buena salud en el panorama artístico nacional y europeo. ¿Podrías explicarnos cuál es la base actual, mirando de reojo a tu amplia órbita, de tu ideario de letanías conceptuales en base a este nuevo proceso creativo que has registrado en tu nueva individual en Delimbo Artspace?

Ante todo agradecerte esta introducción y decir que el placer es mutuo.

Las obras que conforman esta exposición son fruto de, efectivamente, un nuevo proceso creativo que, a diferencia de los anteriores, se ha basado en la memoria personal y en lo autobiográfico, dejando al lado (al menos en las capas más superficiales) la narrativa y el modelo de crítica utilizados en los últimos años. He pasado de abordar temas universales de una manera frontal y explícita a abordarlos utilizando herramientas basadas en la experiencia personal. De esta manera se replantean las relaciones que tengo (como individuo) con la sociedad, la historia y la cultura de una manera mas próxima y singular. Esto me interesa, sobre todo, desde el plano de la intersubjetividad, ya que en los últimos años me he nutrido de circunstancias en las que se mezclan las fronteras de conceptos como la impronta individual, lo público, la globalización, la identidad cultural, etc… El hecho de trabajar, a partes iguales, en el espacio público y el privado me hace cuestionarme estas fronteras constantemente.

Lo que pretendo es poder dotar a este ideario de nuevas posibilidades, siempre basándolo en mi propia experiencia vital.

2. Vuelves a Sevilla con la misma sintomatología de buena intenciones que antaño, puesto que ya celebraste una exposición individual de la mano de Seleka y Laura Calvarro. ¿Qué ha sucedido, después de presentar Vitamina € en el año 2009, y qué circunstancias te han rodeado para culminar el 2012 con tan buenas expectativas?

Han sucedido muchas cosas en todos los planos. Vitamina € fue quizá la única exposición en la que abordé un tema tan concreto como es la economía. La exposición se inauguró en enero de 2009, pero se fraguó justo en el momento en el que la palabra crisis financiera comenzaba a dibujarse en todos nosotros. La idea surgió, de hecho, cenando la noche que inauguré mi segunda individual en Los Ángeles, la gente allí estaba aterrorizada. Decidí centrarme en ese tema porque lo consideré urgente y primordial, además lo relacioné con otro tema básico: la comida.

Hoy por hoy, casi 4 años mas tarde, hay gente que me ha comentado que en esta última exposición no abordo asuntos sociopolíticos, siendo de gran relevancia en estos oscuros tiempos que vivimos. He de decir al respecto, que me sorprende que parte del público que sigue mi trabajo no vea conexiones entre una exposición y otra. Simplemente el espectro se abre y la crítica se enriquece en muchos aspectos.

Respondiendo a tu pregunta: este alejamiento de lo categórico es cómo definiría las circunstancias que me rodean ahora mismo.

3. Podemos entender que tus posesiones son realmente un decálogo de vicisitudes y experiencias a través de la vitácora personal que registras en Delimbo. Me es inevitable recrearme en la visión romántica de lo que pudo ser, así como en alguna idea de Spinoza -donde la conexión y orden de las ideas es igual a la conexión y orden de las cosas- ¿cómo conectas y ordenas ese universo de posibilidades que quedó distante?

Creo que el título de la exposición puede responder a tu pregunta. Mi imperio no está aquí, a mi lado. 
Me interesa mucho analizar donde reside el verdadero aura de la obra, sus detonantes y su formalización. Por ello en obras como 39 deseos planteo este archivo de proyectos no realizados o frustraciones. Así se cuestiona qué es lo que considero realmente interesante en la experiencia de intervenir espacios arquitectónicos.

Todo lo que se genera en torno a una obra es interesante para los artistas desde tiempos inmemoriales, se ha experimentado muchísimo en torno a la idea de documento procesual: notas, bocetos u otro tipo de huellas de los caminos desechados. A mí, aparte de formalizar un archivo de residuos, me seducía la idea de negar la victoria. 

4. Tu trabajo tienen una carga simbólica bastante abigarrada en el que puedo observar alusiones a la tecnología, la economía, la naturaleza, al ser humano, a la mitología (como podemos ver en tus obras denominadas Pygmalion o Pilgrim) y a nuestro entorno. Cuestiones que consolidas con una índole figurativa exquisita, formulando una concepción de la realidad próximas al surrealismo y a lo onírico, desde la extrapolación del objeto hasta la síntesis de la alucinación. ¿Cuáles son las inquietudes que persigues para que tu universo desemboque en esto?

Haciendo referencia a la respuesta anterior, creo que la simbología que he utilizado siempre. Esa impronta que se podría llamar universo personal o imaginario, está sobrevalorada en los circuitos artísticos en los que me muevo, muy cercanos al dudosamente denominado Arte urbano. La identidad caligráfica o estilística es, en la mayoría de los casos, el único valor que se aprecia en un artista. Considero necesario abrir también una brecha en ese asunto, ya que si no estaríamos construyendo un cerco desde dentro. En estas últimas obras he tratado de refrescar ese universo pero desde el plano conceptual. Como espectador, me resulta mucho más interesante reconocer a un artista en la elocuencia de su discurso que en la repetición sistemática de un ejercicio formal.

Es cierto que me encanta recrear situaciones perturbadoras ya que hay alucinaciones en mis obras, pero ahora procuro hacerlas mas cercanas al público, construirlas con materiales mas tangibles y reales que nunca.

Como dice Bourriaud: Que los símbolos estén disponibles, no significa que sean triviales.

5. Danos tu opinión sobre cómo ves el panorama del arte contemporáneo, desde la visión del arte urbano, del medio galerístico u otra manifestación al margen de lo oficial (ya que son las plataformas por la que normalmente te mueves), teniendo como precedente las incomodidades actuales a las que nos enfrentamos los profesionales de este oficio.

Siéndote sincero, tengo una visión bastante pesimista de cómo se está insertando el trabajo de los llamados artistas urbanos en el circuito (más o menos oficial) galerístico e institucional.

Teniendo en cuenta que las plataformas (de cierto nivel) que promueven el arte contemporáneo se nutren de productos mínimamente interesantes en el plano de las ideas, considero que lo que la mayoría de los artistas ofrecen está bastante verde (mientras sus cuentas bancarias están muy maduritas). Hay un grupo de artistas urbanos consagrados que, desde mi punto de vista, no aportan nada al arte contemporáneo. Sobre todo porque se sigue ofreciendo la retahíla de poses estéticas y pseudocanallas que para lo único que sirven es para ridiculizar aún más (si cabe) algo que casi nadie valora. De hecho, si se tiene una mínima noción de lo que (desde hace varias décadas ) el arte plantea, se pueden observar refritos y torpezas de todos los colores.

Desde hace ya un tiempo, hay posicionamientos (bastante radicales) de artistas que trabajan en la calle que basan sus argumentos en debates y conflictos artísticos resueltos ya hace muchos años, incluso siglos en algunos casos. Hoy por hoy, me resulta bastante ridículo escuchar debates tipo Barça vs. Madrid en torno a: figuración/abstracción, arte conceptual/arte objetual, academicismo/vanguardia, Graffiti/Arte urbano...

Mientras sigamos hablando de la calle desde planos acotados como la contrapublicidad, la subversión popular o la estética urbanoide, me parece que nunca creceremos como artistas.

6. Me gusta preguntarle a los artistas que entrevisto sobre su decálogo de cabecera. Qué libros, películas o música tienes presente en tu proceso creativo. Muchas veces, es interesante saber qué tipo de arquitectura te interesa o qué obra de teatro has visto últimamente, qué concierto te ha electrizado o qué aforismo ha elevado tu curiosidad.

Pues me gusta nutrirme de todo lo que va viniendo. Durante el proceso de esta exposición he leído desde libros de gastronomía como Cenar a las tantas hasta escritos de Martí Manén, John Berguer o Walter Benjamin e, incluso, novelas como El mapa y el territorio” de Houllebecq.

La música si que procuro elegirla para trabajar, depende de la fase en la que esté del proceso me gusta una cosa u otra. Normalmente prefiero la música tranquila, algunas cosas que, últimamente, he escuchado trabajando: Godspeed you black emperor!, Warpaint, Devendra Banhart, Death in vegas, Fat Freddy´s drop… Aunque ahora que estoy viviendo en mi pueblo, muchas veces prefiero escuchar los pájaros y la campana de la iglesia.

Entrevista ralizada por Marcos Fernández para Clone Magazine en el año 2012.

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